Ser docente es una tarea constante, no solo en el aula, también fuera de ella, debemos de trabajar con los alumnos, motivarlos a sentir ese interés por aprender; incluso conocer a través del diálogo cual es el entorno familiar y sociocultural en el cual se desenvuelven, porque de estas circunstancias depende su aprovechamiento académico; los jóvenes cuando son escuchados con atención, sienten que el receptor se interesa en sus problemas, eso provoca que se sientan en confianza y no tengan temor de aclarar sus dudas o de equivocarse.
En mi caso, cada día a mi manera, trato de mejorar como docente, busco la manera que el alumno se sienta interesado en mi clase, que sea participativo, que se sienta parte del proceso enseñanza aprendizaje, para acaparar la atención de los integrantes del grupo, me auxilio con material impreso, audio y video, además de llevar a cabo dinámicas que involucren a todos los alumnos que integran el grupo.
A pesar de no contar con los conocimientos psicopedagógicos, trato en la medida que me sea posible hacer bien mi trabajo, quizás no logre la excelencia académica, pero realizo mis funciones con esmero y dedicación. Con la idea de mejorar mi labor docente me inscribí en esta especialización para aprender de los conocimientos y experiencias de los que participamos en ella.
En el Colegio de bachilleres del Estado de Oaxaca, como ya lo había comentado anteriormente, imparto la asignatura de Inglés I, II, III y IV, al inicio de cada semestre la dirección del plantel nos entrega el programa de estudios y la dosificación programática correspondiente a cada asignatura, el programa está dividido en cuatro partes, mismas que debemos cubrir en su totalidad durante el semestre, por lo que no tenemos margen para la retroalimentación de los alumnos. Durante el semestre se aplican 4 evaluaciones parciales y dos evaluaciones ordinarias, los exámenes parciales los elabora el docente y los exámenes ordinarios son elaborados por la dirección académica en las oficinas centrales del COBAO, en los exámenes ordinarios, por lo regular a los alumnos les va mal, debido a que el planteamiento de las preguntas es diferente; además que no apegan completamente a la programación, esta situación desmoraliza a los jóvenes por que baja su promedio o en el peor de los casos reprueban el semestre. En las evaluaciones parciales los docentes tomamos varios aspectos para asignar la calificación, entre ellos la asistencia a clases, participación, cumplimiento en las tareas de investigación, la actitud y el resultado del examen; en cambio en las evaluaciones ordinarias solo se considera el resultado obtenido en el examen. Considero que cuando esta situación cambie o mejore, se reducirá el índice de deserción escolar en nuestro sistema.
En mi caso, cada día a mi manera, trato de mejorar como docente, busco la manera que el alumno se sienta interesado en mi clase, que sea participativo, que se sienta parte del proceso enseñanza aprendizaje, para acaparar la atención de los integrantes del grupo, me auxilio con material impreso, audio y video, además de llevar a cabo dinámicas que involucren a todos los alumnos que integran el grupo.
A pesar de no contar con los conocimientos psicopedagógicos, trato en la medida que me sea posible hacer bien mi trabajo, quizás no logre la excelencia académica, pero realizo mis funciones con esmero y dedicación. Con la idea de mejorar mi labor docente me inscribí en esta especialización para aprender de los conocimientos y experiencias de los que participamos en ella.
En el Colegio de bachilleres del Estado de Oaxaca, como ya lo había comentado anteriormente, imparto la asignatura de Inglés I, II, III y IV, al inicio de cada semestre la dirección del plantel nos entrega el programa de estudios y la dosificación programática correspondiente a cada asignatura, el programa está dividido en cuatro partes, mismas que debemos cubrir en su totalidad durante el semestre, por lo que no tenemos margen para la retroalimentación de los alumnos. Durante el semestre se aplican 4 evaluaciones parciales y dos evaluaciones ordinarias, los exámenes parciales los elabora el docente y los exámenes ordinarios son elaborados por la dirección académica en las oficinas centrales del COBAO, en los exámenes ordinarios, por lo regular a los alumnos les va mal, debido a que el planteamiento de las preguntas es diferente; además que no apegan completamente a la programación, esta situación desmoraliza a los jóvenes por que baja su promedio o en el peor de los casos reprueban el semestre. En las evaluaciones parciales los docentes tomamos varios aspectos para asignar la calificación, entre ellos la asistencia a clases, participación, cumplimiento en las tareas de investigación, la actitud y el resultado del examen; en cambio en las evaluaciones ordinarias solo se considera el resultado obtenido en el examen. Considero que cuando esta situación cambie o mejore, se reducirá el índice de deserción escolar en nuestro sistema.
